Hacia un mundo mejor…

Cada vez más gente apunta hacia un cambio de conciencia que parece ganar intensidad conforme pasan los meses. Muchas veces he sido tachado de optimista, naif o ingenuo cuando he tratado de explicar que el mundo mejora en vez de empeorar, sin embargo, yo sigo reafirmándome en esta tesis y hoy trataré de contarlo en este bloc.
Vivimos en un mundo donde la desigualdad está a la orden del día, donde mientras algunos no pueden llevarse un trozo de pan a la boca otros compran vestidos por varios miles de euros. Eso es innegable. Existen los asesinatos, las torturas, los crímenes, las violaciones, gente que queda arruinada o en el paro, personas con graves dificultades para vivir el día a día. Sí, también es innegable. Existe gente que sufre, y la posibilidad de padecer dolor y tristeza, sí, y no lo voy a discutir. Existen jóvenes que sienten una gran apatía por la vida y no encuentran valor en trabajar ni en estudiar. Hombres machistas que maltratan a sus mujeres y ancianos descuidados por su familia. Tampoco lo negaré.

Pero, ¿me puedes negar tu que vivimos en una sociedad más igualitaria que hace treinta o cuarenta años? ¿Qué aunque hay países donde aun no se respetan los derechos humanos, no son menos que hace treinta años? ¿Qué cuando tomamos conciencia de las catástrofes que acaban con un montón de vidas humanas, como el terremoto de Chile, no hay una gran movilización popular de gente que desinteresadamente colabora como puede para ayudar? ¿Qué no hay infinitamente más gente dispuesta a ayudar a su amigo que a asesinarlo? ¿Qué por cada torturador no hay millones de personas pidiendo el fin de las torturas? A caso me puedes negar tu, ¿qué no hay gente que ha hecho de su paro una oportunidad para mejorar y cambiar de trabajo, o que en los momentos más duros ha podido comprobar cómo su familia o amigos le enseñaban el verdadero valor del cuidado? Protegiéndole desinteresadamente sólo por el hecho de ser quién es. ¿Me puedes negar que por cada joven que no estudia ni trabajo no te encuentro tres que estudian y trabajan? ¿Qué las cifras de las ONG’s hablan y hay más jóvenes colaborando en ellas que hace treinta años? ¿Que cuándo el Chapapote de Galicia no hubo miles de jóvenes que desinteresadamente se apuntaron en las labores de limpieza, sin recibir nada a cambio? ¿Qué el progreso de la mujer es innegable y poco a poco está más cerca de conseguir su papel auténtico en la sociedad? ¿Qué las minorías sexuales o sociales van consiguiendo el sitio que les pertoca en esta nueva sociedad? ¿Qué hay millones de familias cuidando de sus ancianos, infinitamente más que los que los descuidan?

Entonces, si tampoco me puedes negar esto, ¿estás seguro/a que vamos a peor?
Cuando alguien tiene una baja autoestima, cada vez se cuida menos, confía menos en sí misma y empeora su salud. Una sociedad que no cree en eso que está haciendo bien no puede seguir adelante. Es verdad que debemos mejorar muchas cosas pero sólo podremos hacerlo si antes somos capaces de ver eso que va bien, para animarnos, para tener referentes, para recargarnos y saber el camino que debemos seguir. No te pido que niegues eso que va mal, pero si queremos avanzar deberemos motivarnos, y para eso, tener una visión equilibrada. Y es posible que yo sea optimista, pero tener fe en ti, en los que tengo alrededor, me ayuda a vivir más feliz. Quizá no tenga razón, quizá tu tampoco, quizá la razón está en el medio. No existen el yin sin el yang, ni lo bueno sin lo malo. Ni yo sin ti.

Un abrazo virtual,

isaac

Isaac Palomares

Psicólogo sanitario (número de colegiado 24.677) y tengo una experiencia de 15 años dedicándome a la relación de ayuda. También estudié coaching y periodismo.

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