Decir NO

La mayoría de gente que asiste a los cursos de comunicación explican que tienen dificultad en decir que no.

¿Qué pasa si le digo que no? ¿Le estoy fallando a quién me ha pedido algo? ¿Y si hago algo en contra de lo que quiero o me apetece, a quién estoy fallando?

Puede existir una relación entre decir un no y aceptar un no. Si somos capaces de aceptar un no siempre que hacemos una petición, nos será más fácil decirlo.

Cuando propongas algo al otro, dale la oportunidad para que decida no hacerlo, contempla la posibilidad del no, de este modo te atreverás a pedir lo que te apetezca, no sólo aquello que crees que el otro va a aceptar. Y además te familiarizarás con el no.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que detrás de cada NO hay siempre un SI y viceversa. ¿Cuando dices que SI queriendo decir NO, a qué estás diciendo realmente NO?

Andrea tenía pensado darse un baño esa tarde. Había comprado sales y velas, lo tenía todo a punto, cuando su hermano la llama y le pregunta si puede quedarse con sus hijos Andrea se queda parada y automáticamente le contesta que SI. Acaba de decir que NO a ella, a su tarde relajante y a los plantes que tenía hechos.

Si descubres aquellos nos que existen tras los sis que has dicho contra tu voluntad, descubrirás el precio que estás pagando. Además, aquellas personas que tienen dificultad con la confrontación les será más fácil contestar «es que está tarde he decidido quedarme en casa relajado» que «no voy a cuidar de tus hijos hoy».

Mucha gente me dice que la culpa le impide decir NO. Este es un sentimiento que se apodera de nosotros y va ganando terreno a medida que cedemos. La culpa es una sensación desagradable pero no mata. Se trata de sostenerla, ya que si no lo hacemos, cada vez el otro se apoderará en mayor medida de nosotros y sentiremos culpa con mayor facilidad. Evitar sentir la culpa lo que provoca es que esta sea cada vez mayor.

En resumen, si quiero aprender a decir que no:

– Puedo empezar aprendiendo a recibir un NO aprendiendo a pedir cosas que no me importa si no me conceden.

– Busco el SI que hay detrás de ese NO y me aferro con fuerza.

– Sostengo la culpa que me impide decir que NO. No soy imprescindible, y ese sentimiento es desagradable pero no me va a matar.

Cuando digo SI, queriendo decir NO, me alejo de esa persona, me distancio porqué no estoy siendo fiel conmigo, y sin serlo conmigo no puedo serlo con la relación. Cuando te digo NO a eso que me pides y no quiero darte, estoy diciéndome SI a mí, Si a ti, y SI a la construcción de una relación auténtica de corazón a corazón. Cuando te digo SI a eso que me pides y no quiero darte, estoy diciéndote NO a mi, NO a ti, y NO a la construcción de una relación adulta de corazón a corazón.

¿Sigues queriendo decir que SÍ a su propuesta?

Isaac Palomares

Psicólogo sanitario (número de colegiado 24.677) y tengo una experiencia de 15 años dedicándome a la relación de ayuda. También estudié coaching y periodismo.

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