Que tengas un bonito día

Suena el despertador. Lo apagas. 5 minutos más. Te levantas dispuesto a afrontar un nuevo día. Aún con las últimas señales del sueño en tu cara oyes el sonido de tu móvil al recibir un mensaje, o quizá una voz desde la cocina que se pierde con el sonido de la cafetera. 

Que tengas un bonito día – te desea.

No un buen día, ni un día feliz: un bonito día. Donde bonito es más importante que día y por eso va delante. Dónde lo importante no es que sea bueno o malo, feliz o infeliz, sino bonito. Y bonito es muchas cosas. 

Bonito sabe al reconocimiento de alguien importante.

Bonito sabe a una noticia agradable que estabas esperando.

Bonito sabe a unas risas cuando no tocaban.

Bonito sabe a un encuentro fugaz.

Bonito sabe a recibir una caricia de corazón.

Bonito sabe a una mirada con luz.

Bonito sabe a una mano tendida.

Bonito sabe a un regalo que no tiene precio.

Bonito sabe a saborear la vida.

Bonito sabe a sorpresas calentitas.

Bonito sabe a chicle de fresa. 

¿Para qué quedarte con un día bueno o feliz a secas? ¿Puedes hacer de tu día algo más que un transcurrir de horas? ¿Puedes darle un poco de color? Da igual lo que estés viviendo en este momento para poner un poco de belleza en tu día, para colorear el día de otra persona. ¿Puedes desearle a alguien otro bonito día? Si quieres usa este artículo para que le llegue.

Aún estás a tiempo, el día no a acabado. ¿A quién le puedes recordar que saque los colores?

Te abrazo,