Los 10 tipos de cansancio y su descanso

¿Te has fijado en cómo los bebés descansan en el regazo de sus cuidadores? ¿Puedes recordar cómo sueltan todo su cuerpo y sienten la confianza plena del cuidado? El descanso es tierno, es un acto de autocuidado, de protección, de amor hacia uno mismo. Al descanso le pasa como a la comida, es muy difícil que alguien se ame si se alimenta mal, si maltrata su cuerpo. Uno de los síntomas del estado de crueldad interno es la falta de descanso, mientras que uno de los factores para poder vivir en estado de ternura es hacerlo descansado.

Mucha gente entiende el cansancio y el descanso como un concepto único: estás cansado o descansado no hay más. Pero es mucho más complejo. Me gustaría animarte, ahora que estás empezando a desarrollar la atención plena, a que la próxima vez que te sientas cansado te observes.

Imagina que has tenido una jornada laboral muy difícil. Trabajas en una oficina y has estado todo el día sentado atendiendo llamadas importantes que te han dejado completamente agotado. Desde una silla, has realizado operaciones muy importantes que te han generado una gran tensión y atención. Llegas a casa completamente agotado.

Imagina ahora que has tenido una jornada laboral muy difícil también. Pero trabajas en la construcción, es invierno y te ha tocado levantar paredes. Tienes las manos agrietadas por el frío y el trabajo. Has ido de un lado hacia otro sin parar de moverte. Y también, llegas a casa completamente agotado.

En los dos supuestos anteriores, habrá cansancio. Ambos necesitarán descanso. Pero, ¿el mismo tipo de descanso? El primer ejemplo es alguien que llegará cognitivamente agotado pero con su cuerpo casi sin usar, mientras que en el segundo, su cuerpo estará agotado, pero es posible que su mente haya estado poco activa. Por lo tanto, el cansancio no es algo único, necesitas hacer un parón en eso que te ha agotado, pero no sirve siempre el mismo parón. Dependerá de la cualidad de tu cansancio.

Así que, he separado los cansancios en diferentes tipos para ayudarte a observar qué tipo de descanso puedes estar necesitando. Los límites del cansancio varían en función de cada persona, por lo tanto, es fundamental la autoobservación desde el mindfulness para tomar conciencia si ya estás cansado/a y de qué tipo de cansancio se trata.

He dividido los cansancios en 10 tipos:

  • Cansancio fisiológico: ¡duerme!
  • Cansancio físico: ¡descansa!
  • Cansancio intelectual: ¡haz ejercicio!
  • Cansancio de actividades: ¡abúrrete!
  • Cansancio social: ¡soledad!
  • Cansancio por saturación: ¡mindfulness!
  • Cansancio de luz: ¡oscuridad!
  • Cansancio de rutina: ¡diviértete!
  • Cansancio de ti: ¡sé altruista!
  • Cansancio por enfermedad: ¡actividad moderada!

Vamos a repasar en función de estos cansancios, cómo puedes descansar. Te animo a que te observes para descubrir cómo te sientes, por ejemplo, ahora.

Descanso fisiológico

El descanso fisiológico es dormir. Es necesario poder hacerlo sobre 8 horas al día. En el próximo capítulo, me ocupo del insomnio y la exigencia de los pacientes que sufren de noches en vela. A pesar de esto, me gustaría decir que la mayoría de personas con insomnio lo que buscan es descansar. Este es el único descanso que no puedes provocar de forma activa, pero el resto sí. Es importante el matiz, ya que hay cosas que puedes hacer para mejorarlo de forma activa y dejar el dormir únicamente para lo fisiológico. Muchas personas le dan al sueño el poder de ayudarles a descansar de todos los cansancios que te he mencionado. Pero es mucho peso para dormir. ¿Qué tal si le ayudas a tu sueño acostándote descansado?

¿Cómo notarás que tienes cansancio fisiológico? Notarás agotamiento físico, sentirás que empiezas a estar somnoliento y que tu cuerpo empieza a necesitar desconectar por completo. 

Descanso físico

El cansancio físico es junto al fisiológico el más conocido. Este descanso consiste en parar físicamente, dejar de usar tu cuerpo. Puede ser en un sofá, en una silla mecedora, en cualquier sitio cómodo donde tu cuerpo pueda reposar. Pero tener el cuerpo cansado no significa que no puedas leer o hacer cualquier actividad intelectual que no implique un esfuerzo físico.

La mayoría de gente confunde todos los cansancios con este y acaba resolviéndolo todo parando el cuerpo. Esto es como tener hambre y beber agua. No tiene sentido. Vivimos en una sociedad cada vez más sedentaria, la mayoría de personas sienten su mente cansada y ponen su cuerpo a descansar. Y claro, así no se recuperan y no están preparados para un buen descanso fisiológico.

¿Cómo notarás que tienes cansancio físico? Sentirás que tu cuerpo está flojo, con los músculos más débiles y con sensación de agotamiento. Sin embargo, podrás estar atento y mantener conversaciones sin perder capacidades.

Descanso intelectual

Cada vez hay más gente que ocupa trabajos que tienen su peso en lo intelectual. Esto genera mucha fatiga mental. ¿Cuál es el problema de este cansancio? Confundirlo. Si después de mucha actividad intelectual decides descansar físicamente no estarás atendiendo a la necesidad de tu cuerpo. El mejor descanso para la mente es desconectarla y, para eso, puedes ayudarte con el cuerpo. 

Si después de una agotadora jornada intelectual, llegas a casa y empiezas a dar vueltas a la cabeza sobre lo que tienes que hacer el día siguiente, seguirás sin descansar, aunque estés estirado en el sofá todo el rato. Llegará la hora de dormir y no podrás hacerlo porque seguirás en agotamiento intelectual.

Es importante que si estás estudiando o tienes un trabajo agotador intelectualmente hagas deporte de forma continuada, si es posible, a diario. No hace falta que sea de gran intensidad, es sólo para poder relajar la mente, aquello que está realmente cansado en ti.

Una mente descansada es una mente con más facilidad para conectar con el estado de ternura.

En resumen, puedes descansar el intelecto con todo aquello que le de protagonismo al cuerpo: deporte, un baño, sexo… ¿qué más se te ocurre a ti?

¿Cómo notarás que tienes cansancio intelectual? Es posible que sientas agotamiento físico, pero es un agotamiento que se reduce con el deporte, al contrario que en el cansancio físico. Sentirás que cognitivamente estás más lento/a, te costará mantener la atención y es posible que te sientas torpe a la hora de completar tareas.

Descanso de actividades

Como te he ido explicando durante el libro, el exceso de actividades te lleva a la velocidad y a su adicción a ella. Obsérvate, quizá estás necesitando un descanso de actividades. Eso se soluciona con un pedacito de aburrimiento. ¿Has probado de estirarte en el sofá sólo con música o salir a andar sin rumbo ni velocidad? Esta es la mejor forma de descansar cuando vives con una agenda repleta de actividades. De vez en cuando necesitas decir basta y aburrirte para recuperar fuerzas y volver a atender las actividades.

¿Cómo notarás que tienes cansancio de actividades? Tendrás síntomas de estrés o ansiedad que provocarán que tu ánimo decaiga y sientas la vida como un cúmulo de obligaciones. Son síntomas cognitivos que afectan al plano físico.

Descanso social

El otro día, una paciente me decía: “hay semanas que no me apetece ver a nadie y me siento mal por ello”. Ella es una chica muy sociable y no entendía por qué le sucedía esto. Todas las personas necesitamos hacer desconexiones sociales para poder reconectar con nosotros/as.

Cuando tienes una vida social muy completa, es normal y necesario, que busques espacios de soledad para poder descansar de la mirada de los demás.

¿Cómo notarás que tienes cansancio social? Creo que es uno de los más evidentes. Sentirás irritabilidad con personas cercanas a pesar de que no haya pasado nada y es muy posible que notes directamente tu necesidad de apartarte.

Descanso de estímulos

A medida que la sociedad evoluciona, aparecen nuevos desafíos. Actualmente, el mundo está cada vez más hiperconectado y recibimos estímulos a través de multitud de canales. Vas por la calle y recibes información de comercios, vallas publicitarias, gente que habla, señalización urbana y, al mismo tiempo, estás recibiendo notificaciones de tu teléfono móvil y estás pensando en la lista de la compra.

Cada vez más gente se concentra alrededor de las grandes ciudades donde la sobreestimulación es mayor. También, estás recibiendo tanta información continuamente que es imposible incluso saber qué llega a tu subconsciente sin pasar por el consciente.

Esto provoca una sobrecarga por exceso de estímulos. 

Imagina entonces, llegar a casa sobresestimulado sintiendo cansancio, estirarte en el sofá y poner la televisión de fondo mientras navegas con el móvil y contestas whatsapps al mismo tiempo que tu pareja va lanzándote mensajes a gritos desde otra habitación. Lo siento mucho, pero poco te va a servir estar en el sofá. Eso sólo sirve si tienes el cuerpo cansado, pero tú lo que tienes agotado es tu proceso atencional.

Yo tengo la hipótesis que muchos casos de ansiedad se deben a un cansancio extremo por sobrecarga de estímulos. De momento es una hipótesis. ¿Puedes observar si a ti te ocurre?

Por lo tanto, ¿cuál es el descanso necesario? Puedes descansar como en el cansancio por actividades, con aburrimiento. También puedes hacer actividades en las que intervengan pocos estímulos. Y el mejor descanso para este agotamiento es el mindfulness centrado en la respiración.

¿Cómo notarás que tienes cansancio de sobreestimulación de estímulos? Los síntomas son muy parecidos al cansancio intelectual, también puede aparecer el dolor de cabeza o jaqueca. Es posible que tengas sensación de irrealidad y otros síntomas tradicionalmente asociados a la ansiedad.

Descanso de luz

La luz es una maravilla y un problema. En el próximo capítulo, te explicaré su relación con los ritmos circadianos, aquí sólo quiero nombrar la necesidad de oscuridad. Para poder tener una buena relación con la luz, necesitamos dos horas de Sol al día y que dos horas antes de ir a dormir eliminemos la luz blanca, aquella que desprenden los aparatos electrónicos, y nos iluminemos con luz amarilla. De lo contrario, tu cuerpo va a sufrir el cansancio de luz.

¿Cómo notarás que tienes cansancio de luz? Tu ritmo circadiano se interrumpirá y tendrás dificultad para conciliar el sueño, ya que habrás parado la segregación de melatonina.

Descanso de rutina

Cuando has creado una vida muy rutinaria donde todo lo que sucede es aquello que esperas, puedes necesitar un descanso de rutina. Para ello, busca alguna manera de divertirte fuera de lo habitual. Es posible que el contacto con el cuerpo te ayude a encontrar ideas para ello.

¿Cómo notarás que tienes cansancio de rutina? Es posible que sientas monotonía y falta de motivación. 

Descanso de ti

Seguramente, en determinadas ocasiones, hayas necesitado desconectar de ti. Hay personas que están continuamente leyendo libros de autoayuda, observando su cuerpo o mirándose. No importa si la mirada es en positivo o en negativo, esto provoca una fatiga hacia ti que te dificultará vivir en un estado de ternura. La obsesión por uno mismo está más relacionada con el estado de crueldad interno que con la ternura.

Necesitas desconectar de ti, haz cosas en las que no estés pendiente de ti, como por ejemplo, deporte de equipo o mindfulness centrado en la respiración.

¿Cómo notarás que tienes cansancio de ti? Es la más difícil de identificar pero es posible que sientas bajo ánimo, susceptibilidad y falta de ilusión.

Cansancio por enfermedad

Muchas enfermedades pueden causar cansancio. Algunas de ellas, incluso, pueden tener como síntomas el propio cansancio, por ejemplo, la fatiga crónica, la fibromialgia o determinados dolores crónicos.

Es importante tener en cuenta que, aunque este tipo de cansancio se manifiesta de forma física, puede ser que necesiten un descanso relacionado con la actividad física. 

Si es tu caso, te animo a que consultes con tu médico, ya que la actividad física moderada puede ayudar a generar sensación de descanso en determinadas dolencias. Independientemente de que la demanda del cuerpo pueda ser fácilmente interpretada como necesidad de descanso físico.

¿Qué tipo de descanso necesitas tu?

Por lo tanto, en función de donde vivas, tu situación familiar, tu trabajo y la actividad que realizas a diario, tendrás un tipo de cansancio u otro. Y el sueño no te ayudará a descansar más allá de cuando sientes cansancio fisiológico. Además, los diferentes tipos de cansancio te pueden impedir tener un sueño de calidad. Es importante para mí, remarcar, que los síntomas de cada tipo de cansancio son muy variables y dependen de la persona, yo te he puesto aquí algunos, pero lo mejor es que tú descubras cómo tu cuerpo reacciona en función del cansancio.

En mi caso, por ejemplo, yo que vivo en una gran ciudad, sé que al final del día, después de haber estado visitando muchas personas, llego con cansancio intelectual, social, de sobreestimulación y de actividades. De modo que, hago ejercicio entre 3 y 4 veces a la semana para el cansancio intelectual, me concedo mis entre 30 y 60 minutos diarios de soledad en los que hago mindfulness y escribo cosas para mí y, desde que trabajo con la hipótesis de la sobreestimulación, pongo el móvil en modo avión al llegar a casa. Además, he encontrado la manera de concederme media jornada libre cada dos jornadas  de mucho trabajo para calmar mi cansancio de actividades. De este modo, llego a la cama descansado para recibir el sueño cuando desee venir.

Así que ya sabes, si quieres tener un sueño reparador, ves a dormir descansado.