Con los últimos acontecimientos mundiales me he preguntado si podríamos estar viviendo la transición hacia una dictadura de nivel naranja. No desde la alarma, sino desde la inquietud silenciosa que muchos compartimos.
En este artículo te explico a la luz del desarrollo de la conciencia cómo la democracia podría convertirse en una dictadura tecnoautoritaria – y el paso sería rápido, pero sin que nos diéramos cuenta hasta que fuera demasiado tarde -.
A lo largo de la historia hemos vivido dictaduras donde su centro de gravedad estaba en diferentes niveles de conciencia.
El mundo ha vivido y vivimos dictaduras de nivel predominante rojo (egocéntrico), como la parte del Imperio Romano liderado por Calígula o la de Corea del Norte, liderada por Kim Jong-un, ejercida a través del miedo, la fuerza y la dominación donde el poder se absolutiza en una sola persona que está por encima de la ley.
Dictaduras del siguiente nivel, ámbar (etnocéntrico), donde el poder gira alrededor de una verdad absoluta con una forma correcta de ser hombre o mujer alrededor de una nación, religión, etnia o ideología como el franquismo, el nazismo, el stalinismo o el maoísmo.
Hasta aquí lo que hemos vivido. Pero igual que el nivel rojo y ámbar lucharon por tener su poder, ¿podríamos estar presenciando cómo el nivel naranja está creando una nueva estructura autoritaria?
Es posible.
Quizá es pronto para verlo.
O tal vez ya es muy tarde.
En primer lugar, vamos a ver cómo sería esta dictadura.
El nivel naranja es un nivel racional, lógico y basado en el éxito y el esfuerzo. Si tuviera que crear una dictadura, ¿cómo sería?
Esta dictadura no se basaría en el control social de forma física, es un nivel más sutil, menos burdo que los anteriores. Usaría la meritocracia y la eficiencia. Tendría un discurso que podría ser razonado con más facilidad.
Voy a seguir creando una ficción sobre cómo podría ser esta dictadura:
- Usaría los avances tecnológicos para imponer su poder.
- No necesitaría censurar a los demás, eso podría generar oposición y este nivel es más desarrollado que los anteriores. Basta con dominar y modular la atención.
- Esta dictadura no prohibiría nada, no lo necesitaría. Condicionaría las opciones de los ciudadanos para que alineados de su ser creyesen que es elección lo que es imposición.
- No necesitaría castigar en todas las ocasiones, le bastaría con excluir, invisibilizar o penalizar con sus algoritmos lo que no le interesa. Por lo tanto la censura no sería directa, sino indirecta.
- No controlaría los movimientos de las personas de una forma explícita, le bastaría con controlar sus datos para controlar sus hábitos, deseos e inquietudes.
- No tendría forma de dictadura, sino de liberalismo absoluto. Una libertad aparente, condicionada por el moldeamiento de los ciudadanos.
- No crearía golpes de estado, usaría, de forma estratégica, los elementos de la democracia para que sus ciudadanos no se dieran cuenta que habían perdido su poder.
- Esta dictadura usaría el poder desde un nivel rojo (egocéntrico) y se vendería desde el ámbar (etnocéntrico) porque aún es el predominante en la población.
El gran problema de la dictadura post-democrática sería que no lo parecería. ¿Te suena?
No se trataría de una patología del nivel naranja sano, sino de una alianza entre racionalidad instrumental (naranja), poder egocéntrico (rojo) y legitimación moral no integrada (ámbar).
En el momento convulso que estamos viviendo, el mundo está haciendo visible su sombra. Trump no es el problema del mundo, es un síntoma que lleva a la luz lo que ya estaba pasando. No olvidemos que aparece porque los niveles verde (plural) y naranja (racional) arrinconaron a ámbar (etnocéntrico-tradicionalista). Cuando un sistema se cree moralmente superior – que es lo que le ha pasado al progresismo de los últimos años-, pero no integra los niveles anteriores, genera monstruos que vienen a recordarnos lo que hemos negado.
El movimiento Trump puede ser leído desde una perspectiva esperanzadora, porque está haciendo visible lo que antes era invisible. Trump no se esconde y todo lo que sea visible nos da la posibilidad de reaccionar.
Muchas de las cosas que nos están escandalizando actualmente son parte de la sombra social que en occidente no veíamos.
El mundo está haciendo terapia, y está sacando toda la porquería oculta. Este es un paso difícil en cualquier proceso individual y colectivo. No tiene que ser necesariamente malo, pero sí es doloroso. Unos años es muy poco tiempo para la evolución colectiva pero mucho tiempo para una vida. No sé cuanto tiempo durará este proceso pero sé que podemos hacer cosas a nivel individual, si quieres hacer algo por el mundo empieza a hacerlo por ti.
A nivel social:
- Necesitamos integrar las diferentes ideologías que coexisten en nuestra sociedad.
- La política debería dejar de ser un juego de poderes para ser un espacio de integración de los diferentes niveles de conciencia. Que ayude a dar el lugar a todo lo que aporta cada nivel en la población.
- El cambio político no debería ser un cambio de poder, sino una forma diferente de ver el poder.
A nivel individual:
- Trabaja la empatía con el diferente. No trates de entender solo al vulnerable, trata de entender al que piensa diferente a ti. Trata de dar un lugar en tu corazón a aquél que no opina como tú. Eso no significa estar de acuerdo con él pero si con su existencia.
- Recuerda que las personas que te tensan están señalando partes de ti que no tienes bien integradas.
- No trates de eliminar a nadie ni a ningún pensamiento. En el mundo siempre existirán personas con visiones excluyentes o defensivas frente a lo diferente. La confrontación sin integración refuerza la polarización. La firmeza ética sin deshumanización abre evolución. No podemos erradicar por decreto determinadas actitudes humanas; existen, y la clave no es negarlas sino integrarlas sin justificarlas. Trata de ver qué buscan: seguridad, orden, tradición,… Solo escuchándoles podemos conseguir que relajen su intransigencia y su conciencia evolucione.
- Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Trabaja el desarrollo de tu propia conciencia y conviértete en faro para otras personas. Cuantas más personas trabajen el desarrollo de su conciencia más fácil será que el mundo acepte sus diferencias.
- Protégete del algoritmo: Sigue en tus redes sociales a gente que te aporte calma, no consumas lo que el algoritmo decida. Si es posible, no veas lo que decidan las redes, visita expresamente los perfiles de la gente que te gusta para saber lo que han publicado. Si consumes lo que Instagram, X o YouTube decide, estarás a su servicio y no ellos al tuyo.
Ojalá este artículo te ayude. Si quieres conocer cómo subir tu nivel de conciencia para estar en calma te dejo aquí la clase gratuita.
Trabajemos para la revolución esmeralda, la revolución de la conciencia.
Que sea en beneficio de todos,
Te abrazo,